HOTEL HELENA


Los principales lugares que puedes conocer para el disfrute de tu visita son:


PUNO
Puno, la ciudad más importante a orillas del Lago Titkaka, tiene barcos de hierro como el Yavarí, que navega desde 1870, hacendo del Titkaka “El Lago navegable más alto del mundo”
Frente a su plaza principal se tiene su imponente catedral del siglo XVIII, casonas coloniales y republicanas que le dan personalidad; el Museo Dreyer permite conocer la historia de quienes habitan a más de 3810 metros de altitud, rodeados de cerros mitológicos, brindando comodidades modernas, junto a su folklore, artesanía textil y maneras tradicionales de vivir, compartiendo la herencia de uros, aymaras y quechuas.

UROS
Habitantes del Lago Titikaka sobre “islas” flotantes desde épocas inmemoriales. Consideran que el Lago, Mama Qota, los alberga y alimenta con los peces y la totora, planta acuática que usan para sus embarcaciones, viviendas e “islas”.
Su forma de vida, costumbres y creencias son únicas y diferentes a la de otros pueblos, de quienes usan los idiomas aymara y quechua que fueron obligados a aprender cuando se les prohibió hablar el Uro. Son aproximadamente cuatrocientas familias los sobrevivientes al tiempo.


TAQUILE
En la isla Taquile, con infinidad de terrazas de cultivo, construidas desde la época Pukara, sus pobladores muestran orgullosamente su vestimenta y costumbres tradicionales, resaltando su actividad y arte textil, reconocida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.
La isla posee sitios ceremoniales como Mulusina y Coani Pata, Lugares arqueológicos y de ritualidad a los seres tutelares


ISLA DE AMANTANI
Con la orientación de sus pobladores se llega a la cumbre de la isla, donde están los centros ceremoniales de Llacastiti (pachamama) y Coanos (pachatata, para admirar el panorama de todo el Lago en su imponente atardecer. El hospedaje y alimentos tomados con las familias quechuas y la admiración de sus textiles son una vivencia inolvidable.


SILLUSTANI
Sillustani, necrópolis sagrada de los Colla, aymaras al norte de Puno, ubicada junto a la bella laguna U mayo y cerca al pueblo de Hatun Colla, su sede capital. Las chullpas o recintos funerarios, construidos con piedras pulidas, guardaban las momias de sus antepasados, a quienes veneraban cada año.